Acerca del feminismo y el Software Libre

El 30 Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) se realizó en Mar del Plata (Argentina). Los días 10, 11 y 12 de octubre se hicieron diversos talleres que buscaron abarcar todas las problemáticas y reivindicaciones pendientes para con las mujeres en debates temáticos hasta llegar a un consenso. Participaron más de 60000 mujeres de todo el país en una actividad pensada, organizada y realizada por y para mujeres pero que tuvo algunas instancias abiertas. En Portal Linux daremos cuenta de una de ellas.

Aixa y Tes fueron las expositoras/moderadoras de la ronda de presentxs. Luego de las presentaciones individuales, tod@s terminamos enredad@s con el hilo de un ovillo que circuló por la bodega del Teatro Auditorium. En ninguno de los ENM anteriores se había tocado la temática y quedó en evidencia que era necesaria una instancia como esta para que sea un punto disparador respecto a las “Estrategias para una comunicación digital libre, autónoma y feminista”. Luego de “hilarnos” en esa red, tod@s dijimos una palabra que sentíamos en ese momento y mixaron entre el feminismo, lo tecnológico y el Software Libre.

Circularon distintos insumos impresos y se mostró un video. Allí se referenciaba a las Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como claves para el activismo. El por qué, cómo usarlas, en qué aspectos tener cuidados y se nombraron distintas herramientas tanto libres como otras privativas/propietarias. Todos esos tips como para darle forma al ciberfeminismo (por así decirlo).

Si entendemos al feminismo como algo alternativo, no con la carga negativa de “lado b” de algo, sino más bien como una variante al sistema heteropatriarcal con la que todavía se mueve (gran parte de) la sociedad, es lógico que utilice canales que salgan exclusivamente de lo masivo. De esas redes sociales popularizadas o mainstream pero centralizadas y con mucha facilidad para la censura. Pero ¿están al real alcance de ese movimiento? ¿Cómo se vincula la tecnología (las nuevas tecnologías) con las mujeres? ¿Por qué nos revolucionan y sorprenden emprendimientos liderados por mujeres? ¿Será que es un espacio “copado” por los hombres y ya lo naturalizamos?

Estuvimos presentxs desde distintos puntos del país (el encuentro en nacional) y también dos presencias extranjeras. Una chica española que vive en México y un chico de Colombia. Para la mayoría de nosotros (hombres jóvenes) seguramente ponerle nombres propios a esas herramientas que se hablaron aquella tarde de octubre sería redundante. Porque en este sistema heteropatriarcal es “normal” que quienes lideren los movimientos de todo tipo sean masculinos. Hasta “machos” en algún caso extremo de sexismo explícito.

¿Y qué es el heteropatriarcado?

La mejor definición que encontré me la brindó Cameron de la serie Halt and Catch Fire. Ella en un capítulo de la primera temporada habló de Ada Lovelace. Sí, de esa mujer que realizó el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina convirtiéndose en la primera programadora (sin que siquiera se llamara de esa manera en aquellos años). Podemos incluir a Grace Murray Hopper, clave en la concepción y diseño del lenguaje COBOL, según lo señalan en el informe más que interesante “Mujeres programadoras y mujeres hackers. Una aproximación desde Lela Coders” (ver referencias debajo).

Pero hoy se habla mayormente sólo de “programadores destacados” u “hombres revolucionarios” codeando. Entonces, hablamos de una imposición cultural que invisibiliza a las mujeres, las corre del plano central llevándolas a lugares (en el mejor de los casos) secundarios. Y, en el más realista de los preconceptos cargados de sexismo, madres en el hogar, la peluquería o de compras. Por lo que es más que necesaria su organización para lograr las todavía pendientes reivindicaciones que este (aún) sistema opresor les priva a las mujeres.

Feminismo y tecnología

En red, compartiendo un buen rato dentro del 30 ENM, una de las oradoras sintetizó este taller de “Estrategias para una comunicación digital libre, autónoma y feminista” en el objetivo de “potenciar, difundir y activar” el “cambio de paradigma” para el empoderamiento femenino con las herramientas libres. Rápidamente se puso en debate que lo digital no debe ser un reemplazo de los encuentros presenciales, de articulación de acciones concretas o de manifestaciones en la calle. Quedó claro que deben ser un medio difusor, de visibilización, potenciadoras de una convocatoria y no solamente quedarse en el típico “me gusta” o “RT”. Que en muchas instancias también suma pero que a la larga no genera un apoyo total a una consigna determinada.

La palabra circuló y otro tema que generó un debate fue el ¿por qué en determinadas carreras hay más hombres que mujeres? ¿Por qué hay más hombres en Ingeniería que en Letras u otras carreras sociales? Tal vez naturalizamos que sea una opción personal y no una imposición social a que los varones vayan a las ciencias duras, que implican cierta carga intelectual, en comparación de que en las carreras sociales (Comunicación, Filosofía y Letras, etc) haya más mujeres que hombres. En la actualidad, en Argentina 197.418 mujeres cursan la escuela técnica, lo que representa un 32,3% de la matrícula: son una de cada tres alumnos. Sin embargo, hace diez años eran 103.019 y representaban el 21,1% del total. Por lo que ha mejorado la presencia femenina en esos ámbitos educativos pero el camino hacia la igualdad en las aulas es largo.

Ciberfeminismo: la obligación de buscar canales alternativ@s

Entonces, ¿por qué el feminismo debería quedarse sólo con aquellas redes sociales centralizadas y popularizadas? Que tienen como premisa la censura a todo aquello que busque romper con lo que el establishment considera normal y correcto. Para este, como para otros movimientos, existen muchas alternativas libres y gratuitas donde las usuarias y usuarios no son el producto que una empresa exprime para sacar el mayor rédito económico posible.

En distintos ámbitos cuesta evaluar dónde está el público objetivo de una campaña. Sea una con una intención concientizadora/reivindicadora o que busque imponerte el deseo de adquirir algún producto. Como en el feminismo no se busca venderle nada a nadie ni es algo de moda o que busca posicionarse con alguna campaña paga, las plataformas para difundir las ideas, las convocatorias, coordinar actividades, etc, deben ser libres, abiertas y gratuitas. Diáspora o GNU/Social (en cualquiera de sus varias denominaciones) cada día tienen más adeptas y adeptos que seguramente buscan data de este u otros movimientos alternativos. Con una perspectiva de géneros distinta a la que puede predominar en otras más popularizadas.

O para aquellas que quieran ir más allá, se puede crear from scratch (desde cero) una nueva insfraestructura articulando con otras organizaciones que generen una retroalimentación de intercambios de conocimientos y compromiso social en una causa común.

Fuentes consultadas:

Ada Lovelace

Primeras Programadoras

Heteropatriarcado

“Mujeres programadoras y mujeres hackers. Una aproximación desde Lela Coders”

Crónica sobre mujeres en escuelas técnicas

– La foto original es de @Lili_Anaz.

El contenido de esta entrada está bajo licencia Creative Commons

Claudio

Claudio

Integrante de FM De la Azotea. Periodista de la gleba. "Lucha, vive, resiste...cambia tu parte del mundo, es posible" ✊

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